La inseminación artificial consiste en la introducción del semen, previamente tratado en el laboratorio, en el interior del útero de la mujer, en las horas próximas a la ovulación.
-Esta indicada para los siguientes casos:
Alteración de la ovulación.
Disminución del número o de la movilidad de los espermatozoides, y/o anomalías de los mismos.
Dificultad de penetración de los espermatozoides en la cavidad uterina.
Causa desconocida de infertilidad o esterilidad.
Otras causas.
-Procedimiento
La inseminación artificial se puede llevar a cabo durante el ciclo natural, o después de un proceso de estimulación ovárica. Se ha demostrado en numerosos estudios que la tasa de embarazo es significativamente mayor en los ciclos en los que se estimula la ovulación que en los ciclos espontáneos.
La estimulación de la ovulación consiste en un tratamiento hormonal que se lleva a cabo con la administración de una serie de medicamentos, y que está dirigido a asegurar la ovulación y a conseguir un mayor número de ovocitos potencialmente fecundables.
Para su control se realizan ecografías periódicas acompañadas en ocasiones de análisis de sangre, con los que se va comprobando el aumento de los folículos y niveles hormonales al objeto de poder decidir el momento más adecuado para realizar la inseminación.
Por lo que se refiere al semen, el día señalado para la inseminación debe acudir el varón a dejar la muestra de semen, que se procesa en el laboratorio para, mediante una preparación adecuada, seleccionar los espermatozoides de mejor movilidad.
Posteriormente, se realiza la introducción de los espermatozoides en el útero mediante un catéter flexible.
Una vez acabada la inseminación se le administra a la mujer un tratamiento hormonal, con la finalidad de favorecer el desarrollo de la posible gestación.
-Resultados
Dependen en gran medida de la edad de la mujer y de las causas concurrentes que han determinado la indicación del tratamiento. En general la media de embarazo por ciclo se encuentra entre el 5 y el 15%.
-Riesgos
Los principales riesgos de este procedimiento terapéutico son:
Embarazos múltiples (más de dos fetos): es una complicación grave, que supone riesgos físicos para la madre y los fetos.
En la gestación gemelar la consecución del parto con fetos viables es del 98 %.
En el caso de una gestación de tres embriones, se obtienen fetos viables en el 76 %, reduciéndose esta cifra al 10 % en caso de gestación de cuatro fetos.
Síndrome de hiperestimulación ovárica: consiste en una respuesta exagerada al tratamiento de inducción de la ovulación. Se puede clasificar en tres grados: leve, moderada y grave, siendo esta última excepcional (menos de un 1 %) y caracterizada por la acumulación de líquido en el abdomen e incluso en el tórax, así como por alteraciones de la coagulación sanguínea y de la función renal y/o hepática, que necesitan hospitalización.
El embarazo ectópico, que consiste en el desarrollo de una gestación fuera del útero. Se produce en un 3 % superior a los embarazos espontáneos.
-Otros riesgos que excepcionalmente se pueden producir:
Infección genital.
Hemorragias.
Torsión ovárica.
Contaminación en el laboratorio.
-Riesgos específicos que se producen en el caso de una mujer de edad avanzada:
En estos casos se incrementan los riesgos de complicaciones durante el embarazo y para la descendencia.
-Riesgos de transmisión de enfermedades de padres a hijos:
Ninguno de los miembros de la pareja ha reconocido padecer enfermedades transmisibles, ya que en otro caso habría que valorar con carácter previo a la aplicación de la técnica, y mediante los oportunos estudios, primero, su evitabilidad a la descendencia y, segundo, para el caso de no ser evitable la enfermedad, su compatibilidad con el tratamiento de inseminación artificial o su levedad.
No obstante lo anterior, cuando se logra una gestación por medio de inseminación artificial, el riesgo de anomalías congénitas, enfermedades hereditarias y de complicaciones durante el embarazo y el parto, es similar al de la población en general.
-Riesgos psicológicos. Se describe en ocasiones aparición de trastornos psicológicos significativos como:
Síntomas de ansiedad y síntomas depresivos, tanto en el hombre como en la mujer. En algunos casos pueden surgir dificultades en la relación de pareja (sexual y emocional).
Niveles elevados de ansiedad en el período de espera entre la aplicación de la técnica y la confirmación de la consecución o no del embarazo, así como ante los fallos repetidos de la técnica.
-Alternativas ante el fracaso de la técnica
Si después de haber realizado de TRES a SEIS ciclos de inseminación artificial no se ha conseguido el embarazo, se recomienda un tiempo de espera y reflexión antes de adoptar una de las siguientes decisiones:
-Profundizar en el estudio de la esterilidad conyugal o de pareja.
-Iniciar otras técnicas de reproducción asistida (inseminación con semen de donante, fecundación “in vitro” u otras).
-Desistir de los tratamientos de reproducción asistida y plantearse la situación personal y familiar como pareja sin hijos o iniciar los trámites para informarse y, en su caso, solicitar la adopción de una niña o un niño.
-Volver a iniciar el tratamiento.








hola quiero tener un bebe pero tengo un problema nada mas tengoun ovario nada mas tengo 7 añosque no me e podido embarazar quiero tener un bebe estoy desesperada
Me acabo de hacer una inseminación con mi esposo estamos ansciosos esperando tener un resultado positivo, no me molestaria tener gemelos, solo tengo un hijo d e 7 años y he sufrido te cuatro perdidas esta es laúltima oportunidad que nosetsamso dando como familia etoy conntodas las esperanzas de que me embarazare y que mi Bebe llegara a los nueve mese solo debo tener paciencia es largo el camino que hemos recorrido.
[...] Parto, ha agregado a su cartera de prestaciones innovadoras, el diagnóstico de la esterilidad, la inseminación artificial, la fecundación in vitro y la adopción nacional e [...]