La acupuntura es una rama de la medicina china que se basa en la idea de que fuerzas de energía llamadas “Chi” fluyen de nuestro cuerpo, y que las dolencias del mismo se deben a desbalances en estos flujos. El balance puede ser restaurado mediante la inserción de finas agujas en puntos específicos del cuerpo, para desbloquear el “Chi”.
Muchas mujeres embarazas encuentran muy efectivo este tratamiento para las náuseas, los dolores de cabeza, las alergias, la indigestión y los problemas emocionales como la depresión o la hipertensión arterial. También en la actualidad, ya son más las mujeres que optan por usar la acupuntura durante el trabajo de parto para aliviar las molestias de las contracciones uterinas.
Según los especialistas y lo que han demostrado algunos estudios, una de las ventajas de tener tratamientos de acupuntura durante el embarazo es reducir la sensación de enfermedad en las mañanas. En el segundo trimestre de embarazo, es común el ardor de estómago, y la acupuntura también puede reducir al mínimo ese síntoma.
Varios tratamientos de la acupuntura durante algunas semanas después de haber dado a luz, pueden reducir al mínimo la depresión, la ansiedad, y ayudan al cuerpo a recuperar su equilibrio y forma de manera más rápida.
En el caso del yoga, la práctica de éstos ejercicios también puede ser de gran ayuda durante el embarazo, porque cuenta con posturas, balance y respiración coordinados que se practican principalmente después del primer trimestre.
En el yoga se utilizan posiciones que ayudan a fortalecer muslos, piernas y espalda para darle más estabilidad a los ligamentos y proporcionar un poco de tono muscular, pero sin agotamientos. La respiración adecuada, la relajación y la sensación de bienestar le dan confianza y seguridad a la madre en el alumbramiento y después de éste. Todo influye en el bebé, como el hecho de que el gimnasio donde lo practiquen no tenga mucho ruido o que las clases sean con música, ya que el nuevo ser puede percibir estrés, sustos, temores y sobresaltos, de la misma forma que el efecto positivo del ejercicio. Ciertas posturas están designadas para evitar los usuales malestares como náuseas, constipación, hinchazón, dolor de cabeza, etc.
En la actualidad, varios estudios demuestran que el yoga y su práctica durante el embarazo está asociado a los siguientes beneficios:
Piel: Produce un estiramiento de las fibras elásticas bajo la piel, distiende las paredes abdominales aumentando el tamaño del útero, evitando cualquier tensión. Columna: La gran incidencia de dolores en la espalda baja, dado el aumento del peso, pueden ser evitados con la práctica de posturas apropiadas de yoga.
El corazón: Es uno de los órganos mas importantes en el embarazo, ya que la sangre y otros fluidos deben circular correctamente hacia el bebé. La práctica de yoga permite a los músculos del corazón bombear correctamente. Asegura una apropiada circulación y oxigenación de la sangre saludable hacia la placenta, la cual representa los pulmones del bebé en desarrollo.
Pulmones: El útero de la embarazada presiona el diafragma, por lo que las células de los pulmones también son presionadas. Si esto aumenta causa una pobre oxigenación, cansancio y bajos niveles de energía. Todos los ejercicios de yoga que benefician el corazón también ayudan a los pulmones. Sistema Digestivo y Excretor: La práctica de yoga crea espacio en el interior del cuerpo, manteniendo una espaciada relación entre un órgano y otro. En el embarazo los intestinos son presionados hacia arriba por el aumento del útero, esto causa un desplazamiento del resto de los órganos abdominales. El óptimo funcionamiento de cada órgano debe ser resguardado. La práctica del yoga, antes y después de comer, previene problemas y dolores en esta área porque las paredes del diafragma y estómago se tornan flexibles.
Sistema nervioso: El embarazo es un estado de cambio físico y emocional, los cambios de humor de un momento a otro son frecuentes. El yoga ayuda a la mujer a estabilizar su mente; una mente quieta y calma. La respiración es la llave que permite el control sobre los sentidos y la mente.
Metabolismo: Un metabolismo sano depende de tres factores:
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Una eficiente circulación de la sangre.
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Una eficiente absorción de los alimentos que nutren las células del cuerpo.
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Unas saludables células producidas por la médula ósea.
La práctica regular de yoga mejora la absorción de los alimentos, por la acción en los intestinos, como así también el masaje que se produce en la superficie de los huesos pulsando sangre fresca en la cavidad y sustancia de los huesos. Regula apropiadamente el equilibrio de agua y sal que el cuerpo necesita. El yoga estabiliza las reacciones metabólicas manteniendo un balance entre el sistema nervioso simpático y el parasimpático. Es la mente la que en definitiva determina el tipo de metabolismo en el cuerpo de una persona.






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