
Cuando tu hijo tiene los dos años es un buen momento para dejar la cuna, ya que el niño es demasiado grande para un sitio tan pequeño, y no se sentirá cómodo. Además ya no sera seguro para él, puesto que podrá meter los pies o los brazos por los barrotes de la cuna y hacerse daño.
También hay que tener en cuenta que tu hijo ya se pone de pie solo y que puede “tirarse” de la cuna.
El cambio de la cuna a la cama no ha de ser brusco, ya que la echara de menos, y se sentirá mal ya que creerá que le has echado de su cuna. Por ello hazlo progresivamente, los primeros días llevale a dormir solo durante la siesta, después de dos o tres días, llevalo a dormir la primera noche a su cama.
Además no conviene que el cambio se produzca cuando llega el hermanito ya que podría sentirse desplazado.
Por su seguridad y por tu tranquilidad, instala un protector en la cama para impedir que tu hijo caiga al suelo, sobretodo si es un litera o una cama demasiado alta. También has de tener en cuenta que tu hijo debe salir solito de la cama.
Para que el cambio no sea tan brusco ponle su colcha o sus sabanas, y si además hay un cambio de habitación decorala a su gusto, y llevale sus juguetes.
Algo muy importante es la motivación, por ello has de animar a tu hijo al cambio, ya que para el sera algo nuevo y estará un poco desorientado, animale a aceptar la nueva situación.
También tienes que tener en cuenta la cama que vas a elegir para tu pequeño:
– No tiene que tener esquinas puntiagudas, ya que sino podría hacerse daño.
– Que la cabecera sea sencilla, sin puntas para que no pueda hacerse daño.
– Entre la cama y el colchón no deben haber espacios ya que así no podrá meter los pies ni tampoco las manos.






[...] tu hijo pase de la cuna a la cama, sera un buen momento para cambiar la decoración del dormitorio del pequeño. Ten en cuenta que [...]