
Estamos en verano, y con el calor, acudimos con nuestros hijos a la playa o a la piscina para refrescarnos y pasar un rato agradable. Ante todo, debemos recordar que no debemos meternos en el agua hasta al menos dos horas después de haber comido para evitar un corte de digestión.
Pero si esto ocurre, ¿qué debemos hacer?
El corte de digestión es un trastorno que puede tener gravedad como consecuencia de la diferencia de temperatura entre la piel y el agua.
Si observamos que nuestro hijo tiene un corte de digestión, lo primero que debemos hacer es sacarlo del agua. Si no ha perdido la conciencia, tumbarlo boca arriba con el mentón levantado y taparlo con una manta para que entre en calor. Si está inconsciente, hay que practicarle las maniobras de reanimación y llevarlo a urgencias.






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