
Por regla general, los que somos padres hacemos todo lo posible para evitar que nuestros hijos se hagan daño, pero a veces no podemos evitar una caída o que el niño se golpee la cabeza. Por eso queremos explicar qué debemos de hacer en estos casos, y cuándo va a ser necesario acudir al médico.
-Si no se ha hecho ninguna herida, debemos aplicar una pomada antiinflamatoria en la zona, o en su defecto, un poco de hielo envuelto en un pañuelo limpio.
-Si se ha hecho una brecha, lo más importante es cortar de inmediato la hemorragia. Para ello, debemos presionar en la zona afectada con una gasa durante unos diez minutos.Cuando deje de sangrar, hay que lavar la herida con suero fisiológico y desinfectársela con clorhexidina (cristalmina). Si la herida es muy grande o no para de sangrar, hay que acudir a urgencias.
-Si ha perdido en conocimiento, aunque haya sido por un par de segundos, y lo ha recuperado en seguida, hay que acudir de inmediato al médico.
Sea como sea el golpe, debemos de vigilar a nuestro hijo durante las 24–48 horas siguientes por si presenta síntomas tales como vómitos, somnolencia, irritabilidad, etc… Todos estos síntomas debemos de comentárselos al médico.






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