
La reflexología consiste en una serie de masajes realizados en los pies, que ayudan a calmar ciertos dolores y tensiones. Y puede ser muy útil para el parto y también para la recuperación del mismo.
Esta técnica ayuda a que el bebé se coloque en la posición cefálica. Además se ha demostrado que cuando se realiza un masaje en ciertos puntos del pie, el bebé cambia de posición y se coloca en la posición correcta para dar a luz.
En cambio si el bebé se presenta con el cordón umbilical enrollado en el cuello o en su cuerpo esta técnica no sirve de nada.
La reflexología ayuda a reducir la duración del parto, y también a atenuar el los dolores que este provoca. También favorece a la subida de lecho, sobre todo los primeros días tras el parto.
Para que se noten sus efectos es conveniente realizar una sesión diaria durante al menos cuatro días consecutivos.






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