Nace un niño y la vida se trastorna por completo, no sólo para mamá y papá, que se encuentran cargados de distintas responsabilidades, sino también para los abuelos, que también adquieren un nuevo papel.
Poder contar con la presencia y con la disponibilidad de los abuelos es un recurso muy valioso, no sólo tras el nacimiento del bebé, cuando especialmente las abuelas pueden proporcionar una ayuda práctica y una serie de consejos útiles para cuidar al pequeño, sino también cuando la pareja desee concederse unas horas de merecida libertad.
Para los abuelos, los cambios que afectan al nacimiento del bebé son menos traumáticos que para los nuevos padres. Antes, como padres, eran el punto de referencia de la vida de los hijos, ahora, como abuelos, se ven obligados a ceder el “mando” y a compartir con sus consuegros el amor, el tiempo y la atención de los nietos.





Normalmente, el chupete debe ser quitado del niño antes de que este cumpla los dos años de edad. A esa edad, el niño ya deberá tener un juguete para succionar. Eso le ayudará a olvidarse del chupete y evitará que recurra a los dedos. Si se trata de un bebé que ya está acostumbrado al chupete y lo que deseas es quitárselo, no te desesperes. A un bebé, la solución es sustituir el chupete que usa por uno de modelo más ajustable que es menos perjudicial.
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