
Una vez hemos finalizado nuestra baja por maternidad (y algunas incluso habiendo unido sus vacaciones a la baja e incluso la lactancia) llega el momento de pedir una excedencia o volver al trabajo.
Volver al trabajo supone tener que decir adiós a nuestro hijo al menos durante unas horas, y con las despedidas habrán lágrimas tal vez por ambas partes. Pero nuestro hijo debe aprender a decir adiós.













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