Muchos bebés parece como si quisieran estar permanentemente pegados al pecho de mamá, no siempre es por su deseo de alimentarse sino para confortarse. La cercanía al cuerpo de mamá y sentirse abrazados brinda al bebé contacto piel a piel, sentir el olor de su madre, sentir el calor corporal de su madre; todo ello da una sensación de seguridad y tranquilidad al bebé.
Pero no siempre será posible tener al bebé en brazos, y menos prendidos del pecho, por lo que se pueden hacer algunas cosas para ayudarlo a confortarlo.







Comentarios recientes