A medida que se acerca la fecha prevista de parto, la mayoría de las embarazadas empiezan a experimentar una serie de temores que pueden alterar su ánimo y la forma en la que se enfrentan al trabajo del parto. Es normal sentir miedo ante lo desconocido, aunque este desaparece al coger en brazos al recién nacido. Hablar de lo que angustia y tener información sobre lo que puede ocurrir ayuda a superar los temores.
¿Qué pasa si voy a la clínica y es una falsa alarma?
Nada. Durante las últimas semanas de gestación, ante cualquier malestar o síntoma que pueda hacer pensar que se ha iniciado el parto, conviene acudir a la clínica sin miedo a «hacer el ridículo». Si aún no ha llegado el momento te mandarán a casa y te indicarán cuándo debes acudir de nuevo a la maternidad. Vuelve a la clínica si continúa el malestar: nadie te va a recriminar nada.






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