
El agua es uno de los principales peligros del verano, ya que la muerte por ahogamiento es la principal causa de muerte accidental entre niños de todas las edades y en todo el mundo, por lo tanto, tenemos que tomar muchas precauciones.
Para evitar estos accidentes, lo primero que tenemos que tener en cuenta es que nunca debemos dejar a un niño sin la vigilancia de un adulto tanto en la piscina como en la playa.
Colocar una valla de seguridad alrededor de toda la piscina puede llegar a prevenir hasta un 90% de las muertes por ahogo en residencias privadas.También es recomendable tomar clases de primeros auxilios y tener siempre a mano chalecos salvavidas.












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